¿De verdad Jesús va a volver?
Para quienes han esperado mucho tiempo, se han parado junto a una tumba y han preguntado en voz baja: «Señor, ¿por qué tardas tanto?»
Imagine a una mujer de 78 años. Llamémosla la abuela Rosa — no es una persona real, es el retrato de muchas. El primer himno que cantó sola en la iglesia hablaba de Jesús viniendo en las nubes. Lleva sesenta años creyéndolo. Hace seis años sepultó a su esposo, José. Algunas tardes se sienta junto a su foto, y se le escapa una pregunta: «Señor, dijiste que vendrías. ¿Por qué tardas tanto?» El sábado pasado, en el carro, su nieto, un padre de tres hijos siempre cansado, le preguntó: «Abuela, ¿de verdad todavía crees que va a volver? La gente lleva dos mil años diciéndolo.» Ella no respondió enseguida. Todavía lo está pensando.
Quizá usted se ha hecho la misma pregunta — junto a una tumba, en el pasillo de un hospital, o al final de una semana larga con niños agotados. Entonces preguntemos con honestidad: ¿de verdad Jesús va a volver? Y si es así, ¿por qué ha esperado tanto?
Jesús dijo estas palabras a unos amigos asustados, la noche antes de la cruz. No dijo: «Algún día encontrarán el camino hacia mí.» Dijo: «Vendré otra vez.» Es una promesa personal de Alguien que nunca ha roto ninguna.
Cuarenta días después de resucitar, sus amigos lo vieron subir hasta que una nube lo ocultó de sus ojos (Hechos 1:9). Entonces dos ángeles se pusieron junto a ellos:
«Este mismo Jesús.» No una idea, no un sentimiento, no un espíritu secreto. El mismo Jesús que les preparó pescado en la playa. Y «así vendrá» — de verdad, en persona, en las nubes.
Su regreso no será callado ni escondido. Jesús dijo que será como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente (Mateo 24:27). «Verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria» (Mateo 24:30). Nadie necesitará un rumor para enterarse.
Ahora viene la parte a la que se aferra la abuela Rosa. La Biblia llama a la muerte un sueño — Jesús dijo de su amigo: «Lázaro nuestro amigo duerme» (Juan 11:11). Pablo escribió para que los que están de luto no se entristezcan «como los otros que no tienen esperanza» (1 Tesalonicenses 4:13). Luego describió la mañana del despertar:
«Juntamente con ellos.» José no se quedará en la tierra. Si Rosa todavía vive, no subirá sola. Y Pablo añade: «Por tanto, consolaos los unos á los otros en estas palabras» (1 Tesalonicenses 4:18).
Para los que duermen en Jesús, su regreso no es el final de la historia — es la mañana en que despiertan.
Pero ¿por qué tanto tiempo? En los días de Pedro ya se hacían la misma pregunta.
La espera no es olvido. Es paciencia — Dios manteniendo la puerta abierta un poco más para un nieto más, para un padre cansado más. Jesús fue honesto: «del día y hora nadie sabe» (Mateo 24:36). Así que tenga cuidado con quien pone fechas o dice que un titular de noticias revela la hora. Nuestra parte no es calcular, sino estar preparados (Mateo 24:44) — y estar preparado es confiar en Jesús, que nos salva por gracia.
Una esperanza bienaventurada — no un miedo. Para los que pertenecen a Jesús, su venida es volver a casa. «Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más» (Apocalipsis 21:4).
Si el duelo o la preocupación le pesan demasiado, hable con un pastor y con un profesional calificado; si usted o un ser querido están en crisis, llame o envíe un mensaje de texto al 988 (en Estados Unidos) o al 911 en una emergencia — esto es ánimo espiritual, no un sustituto de la ayuda profesional.
En El conflicto de los siglos (The Great Controversy), capítulo 40 («God's People Delivered», p. 640), Elena G. de White describe una pequeña nube oscura que aparece en el oriente, como de la mitad del tamaño de la mano de un hombre. Escribe (traducción nuestra): «Es la nube que rodea al Salvador, y que a la distancia parece envuelta en tinieblas.» Y luego: «En solemne silencio la contemplan mientras se acerca a la tierra, volviéndose más luminosa y más gloriosa, hasta que es una gran nube blanca, cuya base es una gloria como fuego consumidor, y sobre ella el arco iris del pacto.»
¿Quiere profundizar? Pruebe nuestros estudios bíblicos gratuitos «La Esperanza Bienaventurada» y «El cielo y la tierra nueva». Lea sus preguntas, la respuesta de la Biblia — y haga la suya. Luego empiece nuestro plan de lectura gratuito de 30 días «Nuevo creyente». También puede leer nuestras FAQ o comenzar el Camino de fe.
Una pregunta antes de irte
Querido amigo, si lleva mucho tiempo esperando — junto a una tumba, frente a una foto, o simplemente con el corazón cansado — la promesa sigue en pie: «Vendré otra vez.» ¿Le gustaría saber más sobre Jesús? ¿Le gustaría estudiar la Biblia con alguien que le escuche sin juzgarle? No tiene que esperar solo.
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Para llevar a casa
- Jesús hizo una promesa personal: «Vendré otra vez» (Juan 14:1-3).
- Volverá como se fue — de verdad, visiblemente, en las nubes, y todo ojo le verá (Hechos 1:9-11; Apocalipsis 1:7; Mateo 24:30).
- Los que mueren en Cristo duermen; al sonar la trompeta resucitarán primero, y nosotros seremos arrebatados juntamente con ellos — un reencuentro (1 Tesalonicenses 4:13-17).
- Nadie sabe el día ni la hora; la larga espera es la paciencia de Dios, no su olvido (Mateo 24:36; 2 Pedro 3:9).
- Su venida es la «esperanza bienaventurada», volver a casa para todos los que confían en él (Tito 2:13; Hebreos 9:28).
Para reflexionar:
- ¿Qué rostro anhela más volver a ver en la mañana de la resurrección?
- Cuando la espera se hace larga, ¿cómo cambia su mirada 2 Pedro 3:9?
- ¿Cómo se vería en su semana vivir con esa «esperanza bienaventurada»?
Para líderes de grupos pequeños y familias
- Comience con el retrato de la abuela Rosa: una mujer fiel que ha esperado, ha llorado y todavía se hace preguntas.
- Haga del grupo un espacio seguro: algunos cargan un duelo reciente; nadie tiene que compartir más de lo que quiera.
- Lea Juan 14:1-3 y subraye «vendré otra vez» — una promesa, no una teoría.
- Lea Hechos 1:9-11 y Apocalipsis 1:7: el mismo Jesús, viniendo visiblemente, y todo ojo le verá.
- Lea despacio 1 Tesalonicenses 4:13-18; deje que pesen las palabras «juntamente con ellos».
- Lea Mateo 24:36 y 2 Pedro 3:9: nadie sabe la fecha, y la espera es la paciencia de Dios. Con amor, desanime los cálculos de fechas y las lecturas de titulares.
- Termine con Tito 2:13 — esperanza, no miedo — y recuerde que somos salvos por gracia.
- Oren por los que están de luto; con amor, refiera a quien se sienta muy solo, ansioso, abrumado o en crisis a un pastor y a un profesional calificado.
10 Mitos contra Verdades
| Mito | Verdad (con la Biblia) |
|---|---|
| El regreso de Jesús es solo un símbolo, no un hecho real. | «Este mismo Jesús… así vendrá como le habéis visto ir al cielo» (Hechos 1:11). |
| Vendrá en secreto, y solo unos pocos lo notarán. | «Todo ojo le verá» (Apocalipsis 1:7) — como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente (Mateo 24:27). |
| Su venida será silenciosa. | «El mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo» (1 Tesalonicenses 4:16). |
| Alguien puede calcular la fecha exacta. | «Empero del día y hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino mi Padre solo» (Mateo 24:36). |
| La larga espera prueba que se olvidó, o que no vendrá. | «El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros» (2 Pedro 3:9). |
| Nuestros seres queridos que murieron en Cristo se perdieron para siempre. | «Traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús» (1 Tesalonicenses 4:14). |
| Cuando él venga, quedaremos separados de los que perdimos. | «Juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes… y así estaremos siempre con el Señor» (1 Tesalonicenses 4:17). |
| La segunda venida existe para asustarnos. | Pablo la llama «esperanza bienaventurada» y dice: «consolaos los unos á los otros en estas palabras» (Tito 2:13; 1 Tesalonicenses 4:18). |
| Solo lo verá la gente de un lugar. | «Lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria» (Mateo 24:30). |
| Tengo que ser lo bastante bueno antes de poder esperarlo con gozo. | Cristo «la segunda vez, sin pecado, será visto de los que le esperan para salud» (Hebreos 9:28); viene a tomarnos consigo (Juan 14:3). |
Fuentes
- Versículos bíblicos: Juan 14:1-3; Hechos 1:9-11; Apocalipsis 1:7; Mateo 24:27; Mateo 24:30; Juan 11:11; 1 Tesalonicenses 4:13-18; 2 Pedro 3:9; Mateo 24:36; Mateo 24:44; Tito 2:13; Apocalipsis 21:4; Hebreos 9:28 (Reina-Valera 1909, dominio público).
- Creencias adventistas del séptimo día: https://adventist.org/beliefs · https://adventist.org/beliefs/official/second-coming · https://gc.adventist.org/
- Elena G. de White, El conflicto de los siglos (The Great Controversy, capítulo 40 «God's People Delivered», p. 640, dominio público; cita en traducción nuestra): https://whiteestate.org/ · https://m.egwwritings.org/
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